miércoles, 15 de abril de 2009

sábado, 11 de abril de 2009

domingo, 5 de abril de 2009

VÍA CRUCIS AL CAMPO


En este Sábado de Pasión o Sábado de Ramos como popularmente se le conoce, en Génave, los cristianos, con gran animo y entusiasmo hemos comenzado la Semana Santa, Semana Mayor para los creyentes, aunque será el Domingo cuando oficialmente con la bendición y procesión de palmas y ramos comience la Semana de Pasión. Pero nosotros a la víspera hemos querido darle un sentido nuevo, un sentido profundamente religioso, hemos celebrado con los niños de la catequesis y con aquellos que sin estarlo se han querido acercar, un Vía Crucis viviente. No piensen que ha sido un teatro más de los que se acostumbra hacer. No, ha sido una oración vivida e ilustrada por nuestros niños de la parroquia. Hemos recorrido con el Nazareno su camino hasta la muerte, nosotros andando hasta los pinos que se encuentran a un Kilómetro del pueblo en actitud contemplativa y orante, descubriendo aspectos de la pasión de Nuestro Señor que posiblemente antes no nos habíamos dado cuenta, “porque una imagen vale más que mil palabras”. La tarde la concluimos con una fiesta-merienda ofrecida para todos, incluso para los adultos que nos acompañaron que fueron muchos, recordando que aunque Jesús murió, también resucitó y vive con nosotros.
Hemos de agradecer a la Comunidad Parroquial y en especial a los catequistas de nuestro hijos la imaginación que le ponen y el interés que muestran con los niños para que todo les sea agradable a ellos y a Dios; para que cada día ellos la catequesis, la oración y la Eucaristía la sientan como una cosa necesaria, agradable y enriquecedora y no como una carga que tienen que soportar.

jueves, 2 de abril de 2009

VIVIR LA SEMANA SANTA


La Semana Santa, que no es otra cosa sino un camino que desemboca en la Resurrección del Señor, está a punto de llegar. Una semana de intensa vida espiritual.
La Semana Santa nos invita a tomar en serio a Dios, a clavar los ojos y el alma en ese Cristo crucificado y muerto para que el hombre resucite de una vez por todas y para siempre al amor, a la esperanza, a la fe... Desde el Miércoles de Ceniza hasta la Vigilia Pascual, se ofrecen al creyente sobrados motivos y medios abundantes (oraciones, cultos, actos penitenciales...) para que este tiempo santo sea eso: un tiempo de conversión.

Vivir la Semana Santa no es cosa de siete días. La Semana Santa no es sino la meta de un largo camino, un camino que nos pone de manifiesto el perdón absoluto de Dios, que murió perdonando: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen".

Vivir la Semana Santa es caer de rodillas. Es pensar con el corazón y ver cuantas veces crucificamos a Cristo con nuestras acciones, con nuestros silencios, con nuestros rencores…Es dejarnos convencer de una vez por todas de que estos días son mucho más que unas meras vacaciones.

Vivir la Semana Santa es abrir el corazón a ese Cristo, que desde el Sagrario nos grita para que convirtamos nuestro corazón de piedra en un corazón de carne; para que nos hagamos sensibles a las necesidades y a los problemas del mundo.
Vivir la Semana Santa es olvidarse de las cosas que no llenan, que hasta nos quitan el sueño sin merecerlo, para fijar el pensamiento y la razón en lo único que redime y salva: Cristo. Y a ello puede ayudar todo ese aire que se respira estos días. La saeta, que apuñala el aire frente a la imagen inerte de Cristo, el clavel rojo que roza los pies del Crucificado, los ojos de la anciana que miran con fe el paso por su puerta del Nazareno a hombros de sus cofrades, la negra mantilla que acompaña en su soledad a María Santísima… Vivir la Semana Santa es impregnarse de la religiosidad que pulula por el aire. Es participar con las Hermandades en cultos y actos, es dejarse llevar por el profundo convencimiento que supone vestir la túnica nazarena, es sentir un escalofrío al ver a "tu Cristo" o a "tu Virgen" preparada para "pasearse" por las calles de un pueblo que le espera con ilusión.

Pero, a vivir la Semana Santa ayuda, sobre todo, la Liturgia dentro de los templos con el Triduo Pascual, que ningún cristiano debiera perderse por nada del mundo, porque se palpa a Dios en los Oficios. El clavarse ante el Sagrario y beberse el Evangelio, y saborear una por una cada palabra del Mandamiento Nuevo. El cerrar los ojos de la cara y abrir los del corazón, los del espíritu. El rezar con todas las fuerzas para que este mundo sea lo que debe ser: más humano, más fraterno e infinitamente más justo.

VIVE LA SEMANA SANTA

miércoles, 1 de abril de 2009

TIEMPO PARA CAMBIAR

HORARIO DE SEMANA SANTA

DOMINGO DE RAMOS

11.15h de la mañana

MIÉRCOLES SANTO

20.00h Vía Crucis

20.30h Concierto Marchas de Semana Santa

JUEVES SANTO

11.00h Oración de la mañana

19.00h Cena del Señor

22.00h Hora Santa

VIERNES SANTO

11.00h Oración de la mañana

17.00h Oficios

18.00h Vía Crucis

24.00h Procesión

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

23.00h Solemne Vigilia Pascual Fiesta de Pascua

12.00h Misa de Resurrección

Procesión